Naranja

Descripción
La naranja pertenece al género Citrus y es uno de los frutos más cultivados del mundo. Aunque solemos pensar en ella simplemente como una fruta para comer o preparar zumo, en cocina ofrece muchas más posibilidades.
De una naranja podemos aprovechar el zumo, la pulpa, la ralladura e incluso la piel, siempre que esté destinada al consumo alimentario. Cada parte aporta características diferentes y se utiliza en preparaciones distintas.
Las variedades de naranja más utilizadas
Aunque existen cientos de variedades, unas pocas concentran la mayor parte de la producción mundial y son las más interesantes para cocinar.
Navel
Las naranjas Navel se reconocen fácilmente por el pequeño «ombligo» que presentan en uno de sus extremos. Son dulces, fáciles de pelar y prácticamente no tienen semillas, por lo que resultan ideales para consumir frescas.
Dentro de este grupo destaca la Washington Navel, probablemente la variedad más conocida del mundo. Produce frutos grandes, muy aromáticos y perfectos para comer al natural, preparar ensaladas o elaborar postres.
Navelina
La Navelina madura antes que otras variedades y suele ser una de las primeras naranjas de la temporada. Es muy jugosa y equilibrada, por lo que sirve tanto para mesa como para preparar zumo.
Valencia Late
La Valencia Late es una de las mejores variedades para obtener zumo gracias a su gran cantidad de líquido y a su excelente equilibrio entre dulzor y acidez. También puede utilizarse perfectamente en cocina.
Tarocco
La Tarocco es una de las variedades italianas más apreciadas y uno de los grandes símbolos de la citricultura siciliana. Pertenece al grupo de las naranjas sanguinas y destaca por su extraordinario equilibrio entre dulzor, acidez y aroma.
Es excelente para consumir fresca, preparar zumos, ensaladas, mermeladas y numerosos postres.
Moro
La Moro también es una naranja sanguina originaria de Sicilia. Presenta una pulpa de color rojo intenso y un sabor más marcado que la Tarocco, por lo que resulta ideal para zumos, repostería y mermeladas.
Sanguinello
La Sanguinello completa el grupo de las principales naranjas sanguinas italianas. Su sabor es muy equilibrado y su pulpa presenta un atractivo color rojizo.
No todas las naranjas son dulces. Existe también la naranja amarga, famosa por las naranjas de Sevilla y utilizada principalmente para preparar mermeladas, frutas confitadas y licores. Como sus características y sus usos en cocina son muy diferentes, le hemos dedicado una página específica.
Cómo aprovechar cada parte de la naranja
Una naranja ofrece mucho más que zumo.
La pulpa puede consumirse fresca o utilizarse en ensaladas, postres y salsas.
El zumo aporta frescura, acidez y dulzor natural a numerosas recetas.
La ralladura concentra gran parte de los aceites esenciales de la fruta y proporciona un aroma mucho más intenso que el propio zumo.
La parte blanca de la piel (albedo) suele ser bastante amarga, por lo que normalmente se evita cuando únicamente queremos aromatizar una preparación.
Cómo rallar correctamente una naranja
Cuando una receta pide ralladura, únicamente debemos utilizar la parte naranja de la piel.
La parte blanca contiene compuestos amargos que pueden alterar el sabor de un bizcocho, una crema o una salsa.
Lo ideal es utilizar un rallador fino y rallar únicamente la superficie coloreada.
¿Puedo utilizar cualquier naranja para obtener ralladura?
Solo cuando la piel vaya a consumirse conviene elegir naranjas sin tratamientos posteriores a la cosecha, preferiblemente ecológicas o específicamente indicadas para utilizar su piel.
Si únicamente vamos a utilizar el zumo, este aspecto tiene mucha menos importancia.
Zumo recién exprimido o zumo envasado
Aunque ambos pueden utilizarse para cocinar, el zumo recién exprimido ofrece un aroma mucho más fresco e intenso.
En recetas donde la naranja es protagonista, como una mermelada, una salsa o un postre, la diferencia suele apreciarse claramente.
Cómo conservar las naranjas
Las naranjas pueden conservarse durante varios días a temperatura ambiente si se van a consumir pronto.
Si queremos mantenerlas durante más tiempo, el frigorífico ayuda a prolongar su conservación.
En cualquier caso, es recomendable evitar recipientes cerrados donde pueda acumularse humedad.
Combina muy bien con
- Chocolate, especialmente chocolate negro.
- Canela, una combinación clásica en repostería.
- Vainilla, en postres y cremas.
- Miel, para equilibrar su acidez.
- Almendras y pistachos, muy utilizados en la cocina mediterránea.
- Pollo, especialmente en asados y salsas.
- Cerdo, cuyo sabor combina muy bien con el dulzor natural de la naranja.
- Pato, protagonista de algunas recetas tradicionales.
- Hinojo, en ensaladas frescas.
- Aceite de oliva virgen extra, para aliños y ensaladas.
Mejor evitar o usar con cuidado con
- Lácteos muy delicados, cuando el zumo se añade directamente y su acidez puede alterar la textura.
- Cocciones excesivamente largas, porque el zumo pierde parte de su frescura y aroma.
- Preparaciones donde el amargor de la parte blanca de la piel no está controlado, ya que puede afectar al sabor final.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
Recetas con Naranja

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