Avellanas

Descripción
Las avellanas son uno de los frutos secos más apreciados en la cocina europea, especialmente en Italia, donde forman parte de numerosas recetas tradicionales de repostería y chocolatería.
Pueden consumirse crudas, tostadas, enteras, picadas, molidas o transformadas en pasta, lo que las convierte en un ingrediente extremadamente versátil.
¿Crudas o tostadas?
Ambas son excelentes, pero no ofrecen el mismo resultado.
Las avellanas crudas tienen un sabor más suave y una textura ligeramente más tierna.
Al tostarlas, parte del agua se evapora, los aceites naturales se vuelven más aromáticos y aparecen notas tostadas que potencian enormemente su sabor. Por eso, en muchas recetas de repostería y chocolatería se prefieren las avellanas tostadas.
¿Cómo quitar la piel de las avellanas?
Después de tostarlas durante unos minutos en el horno o en una sartén, basta con envolverlas en un paño de cocina limpio y frotarlas suavemente.
La mayor parte de la piel se desprenderá con facilidad.
No es necesario eliminarla completamente, ya que pequeños restos no afectan al resultado de la mayoría de las recetas.
Avellanas italianas: una referencia mundial
Italia es uno de los mayores productores de avellanas del mundo y cuenta con variedades muy apreciadas por su calidad.
Entre las más famosas destacan la Tonda Gentile delle Langhe IGP (Piamonte), considerada una de las mejores para chocolatería, la Tonda Romana DOP (Lazio) y la Tonda di Giffoni IGP (Campania), muy utilizada tanto en repostería como en la industria del chocolate.
Su excelente aroma y facilidad para pelarse las convierten en variedades muy valoradas por los profesionales.
¿Cómo conservar las avellanas?
Las avellanas contienen una gran cantidad de aceites naturales que pueden enranciarse con el tiempo.
Lo ideal es conservarlas en un recipiente hermético, protegido de la luz y del calor.
Si se compran en grandes cantidades, pueden mantenerse durante varios meses en el frigorífico o incluso congelarse para prolongar su conservación.
¿Cómo hacer pasta de avellanas?
La pasta de avellanas se obtiene triturando avellanas, preferiblemente tostadas, hasta que sus propios aceites naturales formen una crema lisa.
No es necesario añadir aceite si utilizamos un procesador potente y tenemos paciencia.
Es una base excelente para preparar cremas para untar, helados, mousses y numerosos postres.
Combina muy bien con
- Chocolate, una de las combinaciones más famosas.
- Café, cuyos aromas se complementan perfectamente.
- Vainilla, especialmente en repostería.
- Caramelo, para pralinés y postres.
- Miel, una combinación muy tradicional.
- Frambuesas y fresas, cuyo punto ácido equilibra su grasa.
- Peras, especialmente en tartas y bizcochos.
- Naranja, tanto su pulpa como su ralladura.
- Mantequilla, en masas y cremas.
- Quesos curados, especialmente en ensaladas y tablas de quesos.
- Setas, en rellenos y salsas.
- Carnes de caza, donde pueden incorporarse a salsas y rellenos.
Mejor evitar o usar con cuidado con
- Preparaciones donde se busca una textura completamente lisa, salvo que se utilicen molidas o en forma de crema.
- Cocciones demasiado largas o intensas, ya que pueden desarrollar un sabor amargo.
- Sabores muy delicados, cuando se utilizan en grandes cantidades y terminan dominando la receta.
Preguntas frecuentes
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Recetas con Avellanas

