Cerveza lager

Descripción
La lager no es una única cerveza, sino una gran familia de cervezas elaboradas mediante fermentación baja y posterior maduración a temperaturas frías. Dentro de ella encontramos estilos muy diferentes, desde lager claras, ligeras y refrescantes hasta cervezas más maltosas y oscuras.
Para cocinar, una lager clara y equilibrada suele ser una de las opciones más versátiles. Su sabor relativamente suave permite aportar notas de malta y cereal sin dominar el resto de ingredientes, algo especialmente útil en guisos de carne, salsas, marinados y masas para rebozar.
Cómo utilizar la cerveza lager en cocina
En un guiso o estofado, puede utilizarse para desglasar el fondo de la cazuela y sustituir parte del vino o del caldo. Combina especialmente bien con cerdo, pollo, salchichas y cebolla.
También es excelente para preparar rebozados. El líquido ayuda a formar la masa y la carbonatación contribuye a obtener una cobertura ligera; para este uso conviene emplearla bien fría y trabajar la masa lo menos posible.
A la hora de elegir la cerveza es importante escoger una lager que nos gusta y cuyo sabor no sea excesivamente amargo.
Una Pilsner, por ejemplo, puede aportar un amargor más marcado debido al lúpulo, mientras que una lager de perfil más maltoso puede resultar más adecuada para determinados guisos y carnes.
También conviene recordar que reducir mucho una cerveza no elimina su amargor: al concentrarse la salsa, las notas amargas del lúpulo pueden hacerse más evidentes. Por eso es preferible evitar cantidades excesivas y ajustar la reducción según la receta.
Combina muy bien con
- Cerdo, especialmente en guisos, asados y salchichas.
- Pollo, tanto para marinados como para cocinarlo en salsa.
- Ternera, en estofados y preparaciones de cocción lenta.
- Salchichas, una combinación clásica en numerosas cocinas europeas.
- Cebolla, que aporta dulzor y equilibra el amargor de la cerveza.
- Patatas, en guisos o como acompañamiento.
- Mostaza, especialmente en salsas para carnes.
- Quesos, en salsas y preparaciones gratinadas.
- Pescado y verduras en rebozado, donde ayuda a conseguir una cobertura ligera y crujiente.
Mejor evitar o usar con cuidado con
- Postres delicados, donde el amargor puede resultar fuera de lugar.
- Pescados de sabor muy suave, si se utiliza como ingrediente dominante.
- Salsas muy delicadas, cuyo sabor puede quedar alterado por las notas amargas.
- Reducciones excesivas, porque al evaporarse el líquido también puede concentrarse demasiado el amargor.
