Calamarata

Descripción
La calamarata es un formato de pasta corta típico de Campania, especialmente asociado a la cocina napolitana. Su nombre procede de su parecido con las anillas de calamar: tiene forma de tubo muy ancho y relativamente corto que, una vez cocido, recuerda sorprendentemente a un calamar cortado en rodajas.
Esta semejanza explica también su receta más emblemática, la pasta calamarata con calamares. Cuando los calamares se cortan con un tamaño parecido al de la pasta, ambos ingredientes se mezclan visualmente y prácticamente cuesta distinguirlos a primera vista.
Qué salsas utilizar con la calamarata
Su gran diámetro hace que funcione especialmente bien con salsas que contienen pequeños trozos de ingredientes. Tomates cherry, calamares, gambas, mejillones, pescado y verduras pueden introducirse parcialmente en los anillos, haciendo que pasta y condimento lleguen juntos en cada bocado.
Aunque está fuertemente asociada a las recetas de mar, no es obligatorio utilizarla con pescado. También puede acompañarse con verduras, salsas de tomate o preparaciones más rústicas, siempre que el condimento tenga suficiente estructura para acompañar un formato de pasta tan importante.
Cómo cocinarla correctamente
La calamarata es una pasta bastante gruesa y suele necesitar una cocción más larga que otros formatos. Conviene seguir el tiempo indicado por el fabricante y probarla antes de escurrirla para conseguir una textura al dente, especialmente en la parte más gruesa del anillo.
Como ocurre con muchas pastas italianas, resulta mejor terminar la cocción directamente en la salsa, reservando un poco del agua de cocción para ligar el condimento.
Combina muy bien con
- Calamares, la combinación por excelencia: al cortarlos en anillas, pasta y calamar llegan incluso a confundirse en el plato.
- Gambas y langostinos, especialmente con tomate, ajo o preparaciones ligeramente cremosas.
- Mejillones y almejas, en salsas de marisco y preparaciones mediterráneas.
- Pescado, cortado en pequeños trozos y acompañado de una salsa que ligue el conjunto.
- Tomates cherry, perfectos para preparar salsas rápidas de pescado y marisco.
- Ajo y perejil, una base sencilla que funciona especialmente bien con productos del mar.
- Chile, para aportar un ligero toque picante.
- Berenjenas y calabacines, cortados en trozos que puedan acompañar cada anillo de pasta.
- Salsas con trozos, porque el gran diámetro de la calamarata permite recoger pequeños ingredientes en su interior.
Mejor evitar o usar con cuidado con
- Salsas demasiado líquidas, que se deslizan por la pasta sin aprovechar su gran cavidad.
- Condimentos excesivamente delicados, donde un formato tan grande puede resultar desproporcionado.
- Ingredientes cortados en piezas demasiado grandes, ya que funcionan mejor trozos pequeños capaces de mezclarse con los anillos de pasta.
- Sopas y caldos, para los que existen formatos mucho más adecuados.
