El método que uso para recalentar pescado del día anterior sin secarlo
A casi todos nos ha pasado: cocinamos un buen pescado al horno o a la plancha, sobra un poco y al día siguiente no sabemos muy bien cómo recalentar pescado sin que se seque. Si lo recalientas de la manera habitual, casi siempre ocurre lo mismo: el pescado se seca y pierde gran parte de su sabor.
Sin embargo, existe una forma muy simple de calentarlo de nuevo sin que se seque. Es un método muy suave, basado en calentar el pescado lentamente en aceite de oliva aromatizado. El resultado es sorprendente: el pescado queda jugoso, fragante y en muchos casos incluso más sabroso que el día anterior.
Es un truco muy sencillo que uso a menudo en casa cuando me queda pescado cocinado, y funciona especialmente bien con pescados azules como caballa, atún, bonito y pez espada.
Por qué el pescado recalentado suele quedar seco
El pescado es un alimento muy delicado. Cuando lo cocinamos, sus proteínas se contraen y expulsan parte del agua que contienen de forma natural.
Si al día siguiente lo volvemos a calentar con demasiado calor —por ejemplo en una sartén seca, en el horno o en el microondas— las fibras se contraen aún más y el pescado termina perdiendo humedad. Por eso muchas veces queda seco, duro o con una textura poco agradable.
La clave está en calentarlo de forma muy suave y protegida, evitando que pierda más agua.
Cómo recalentar pescado en aceite aromático paso a paso
Para este método solo necesitamos un pequeño cazo y un poco de aceite de oliva.
Colocamos el pescado ya cocinado en trozos grandes dentro del recipiente. No es necesario desmenuzarlo demasiado.
Añadimos algunos aromas sencillos, por ejemplo:
- unas ramitas de tomillo
- perejil fresco
- un poco de ralladura de limón
- una ligera pizca de sal si hiciera falta
- especias suaves como semillas de cilantro ligeramente machacadas

Después cubrimos el pescado con aceite de oliva.
Encendemos el fuego muy suave y dejamos que el pescado se caliente lentamente durante unos 8–10 minutos. El aceite no debe freír ni burbujear; simplemente debe calentarse de forma suave.
Cuando el pescado esté caliente, apagamos el fuego y lo dejamos reposar unos minutos dentro del aceite. Después lo escurrimos ligeramente y lo servimos.
El resultado es un pescado jugoso, fragante y lleno de sabor.
También se puede conservar
Podemos dejar el pescado dentro del aceite aromático y guardarlo en la nevera, preferiblemente en un tarro de vidrio bien cerrado. De esta manera se conserva perfectamente durante uno o dos días.
Después se puede comer frío o ligeramente atemperado, casi como si fuera un filete de atún en aceite, muy sabroso y perfecto para acompañar una ensalada, unas verduras o simplemente un buen pan.
Así que desde hoy ya sabes cómo recalentar pescado sin que se seque. Un truco sencillo que en casa funciona siempre.
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