Comino

Descripción
El comino es una especia obtenida de las semillas de Cuminum cyminum. Tiene un aroma muy característico, cálido y terroso, con un ligero punto amargo, por lo que normalmente se utiliza en cantidades pequeñas.
Aunque no es una especia protagonista de la cocina italiana actual, forma parte de la tradición culinaria de algunas zonas de Italia, especialmente de Sicilia, donde se conoce también como cimino. Fuera de Italia tiene un papel mucho más importante en las cocinas del norte de África, Oriente Medio, India y América Latina.
Comino en grano o molido
El comino en grano conserva durante más tiempo sus aromas y permite controlar mejor su intensidad. Tostar las semillas brevemente en una sartén seca antes de utilizarlas potencia notablemente su perfume; después pueden emplearse enteras o triturarse.
El comino molido es más práctico y se distribuye fácilmente por toda la preparación, pero pierde aroma con mayor rapidez una vez abierto. Conviene conservarlo en un recipiente bien cerrado y protegido de la luz y del calor.
Cómo utilizar el comino
Funciona especialmente bien con legumbres. Garbanzos, lentejas y frijoles admiten perfectamente su carácter especiado, al igual que verduras como berenjena, patata o calabaza.
También es uno de los ingredientes característicos de preparaciones como el hummus y aparece en numerosas mezclas de especias, marinados y guisos de diferentes partes del mundo.
Una buena forma de aprovecharlo es añadirlo al sofrito o calentarlo brevemente con el aceite antes de incorporar los demás ingredientes. El calor ayuda a liberar sus compuestos aromáticos, pero hay que evitar quemarlo porque puede adquirir un sabor desagradablemente amargo.
Un poco puede ser suficiente
El error más habitual con el comino es excederse. Tiene un aroma muy reconocible y una cantidad demasiado grande puede hacer que todos los platos terminen sabiendo a comino. Es preferible comenzar con poco, probar y corregir durante la preparación.
Combina muy bien con
- Garbanzos y lentejas, especialmente en sopas, guisos y cremas.
- Frijoles, a los que aporta un sabor cálido y especiado.
- Cordero y ternera, tanto en marinados como en guisos.
- Pollo, especialmente acompañado de otras especias.
- Patatas, asadas, salteadas o en guisos.
- Berenjena y calabaza, cuyo sabor dulce contrasta bien con el comino.
- Tomate, en salsas, sofritos y preparaciones especiadas.
- Ajo y cebolla, una excelente base aromática.
- Cilantro, una combinación muy habitual en numerosas cocinas.
- Limón, cuya acidez equilibra el carácter cálido del comino.
Mejor evitar o usar con cuidado con
- Pescados de sabor muy delicado, si se utiliza en exceso.
- Quesos frescos muy suaves, cuyo sabor puede quedar fácilmente cubierto.
- Postres delicados, salvo preparaciones específicamente especiadas.
- Platos de sabor muy sutil, porque incluso una pequeña cantidad puede cambiar notablemente su perfil aromático.
Preguntas frecuentes
Recetas con Comino

