Introducción
Hoy vamos a preparar una deliciosa mermelada de frambuesa sin azúcar, utilizando únicamente fruta y pectina natural de manzana.
Para prepararla podemos utilizar una manzana poco madura, naturalmente rica en pectina, o mi pectina casera de manzana. Con esta última conseguiremos que la mermelada espese mucho más rápido, reduciendo el tiempo de cocción y conservando mejor el sabor de las frambuesas.
Además, vamos a eliminar las pequeñas semillas para conseguir una mermelada suave y cremosa, perfecta para untar sobre pan tostado, preparar tartas o acompañar quesos.
Ingredientes
Ingredientes principales
- Frambuesas 500 g
- Manzana 80 g
- Agua 30 ml (2 cdas)
Equipo
- Olla
- Cucharón de madera
- Rallador
- Colador
- Embudo para mermeladas (*opcional)
Instrucciones

Lavamos delicadamente las frambuesas bajo agua fría, comprobando que no haya frutos estropeados. Las escurrimos y las colocamos en una olla.

Añadimos 80 g de manzana poco madura rallada. Al estar menos madura contiene más pectina, que nos ayudará a espesar la mermelada de forma natural. Si ya tenemos preparada nuestra pectina casera de manzana, utilizamos 80 g, aproximadamente 4 cucharadas, en lugar de la manzana rallada.

Después de aproximadamente 10 minutos, cuando las frambuesas ya estén blandas pero la preparación todavía sea bastante líquida, la pasamos por un colador fino.
Presionamos bien para recuperar toda la pulpa y separar las numerosas semillas de las frambuesas. Este paso es opcional, pero nos permitirá conseguir una mermelada mucho más suave y agradable de comer.

Volvemos a poner toda la pulpa filtrada en la olla, encendemos nuevamente el fuego y continuamos la cocción a fuego medio-bajo.
Si utilizamos la pectina casera, la mermelada puede estar lista en aproximadamente 30–40 minutos de cocción total.
Con la manzana rallada puede necesitar alrededor de 50 minutos. Estos tiempos son orientativos: controlamos la preparación de vez en cuando y nos guiamos principalmente por la consistencia.

Para comprobar si está lista, colocamos una cucharadita de mermelada sobre un plato. Si al inclinarlo se mueve lentamente y tiene la consistencia que nos gusta, apagamos el fuego. Recuerda que una vez fría espesará todavía un poco más.
Trucos y consejos
Las frambuesas tienen muchísimas semillas y, aunque retirarlas es opcional, yo te recomiendo hacerlo. Pasa la fruta por un colador después de unos 10 minutos de cocción, cuando ya está blanda pero todavía bastante líquida. Si esperas demasiado, la mermelada empezará a espesar y será mucho más difícil filtrarla.
Cómo conservar la mermelada de frambuesa sin azúcar
Preparada y envasada de esta manera, podemos conservar la mermelada durante aproximadamente 8–10 meses, guardándola en un lugar fresco y seco, alejado de fuentes de calor y de la luz directa del sol.
Una vez abierto el frasco, lo conservamos siempre en el frigorífico y consumimos la mermelada en un máximo de 15–20 días.
Preguntas y respuestas
Podemos utilizar 80 g de manzana poco madura rallada, naturalmente rica en pectina, o 80 g de pectina casera de manzana. Con la pectina preparada previamente conseguiremos que la mermelada espese en menos tiempo.
No. En esta receta aprovechamos la acidez natural de las frambuesas y no necesitamos añadir limón.
No es obligatorio, pero yo lo recomiendo. Las frambuesas tienen muchas semillas y, al eliminarlas, conseguimos una mermelada mucho más suave. Lo ideal es filtrarla después de unos 10 minutos de cocción, antes de que empiece a espesar demasiado.r tartas y otros postres o acompañando quesos. La acidez natural de las frambuesas combina especialmente bien con el sabor intenso de los quesos.
Sí. Si tus frambuesas son demasiado ácidas para tu gusto, puedes añadir miel, stevia u otro endulzante. Yo prefiero prepararla sin añadir nada para conservar el sabor natural de la fruta.
Sí. Puedes utilizar frambuesas congeladas, aunque pueden liberar algo más de agua durante la cocción y necesitar algunos minutos adicionales para alcanzar la consistencia deseada.
Pon una cucharadita sobre un plato e inclínalo ligeramente. Si la mermelada se mueve lentamente y tiene la consistencia que buscas, está lista. No esperes a que quede demasiado espesa en la olla, porque seguirá espesando al enfriarse.
Está deliciosa sobre pan tostado con mantequilla, para prepara





