Ensalada de espelta a la italiana

Ensalada de espelta | Receta fresca y mediterránea

Ensalada de espelta con guisantes, judías verdes, aceitunas y queso. Una receta fresca, completa y llena de sabor, perfecta para preparar con antelación y disfrutar fría o a temperatura ambiente.
Preparación
15
min
Cocción
25
min
Total
40
min
Porción
4
personas
Calorías
410
kCal
Dificultad
fácil

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Introducción

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La ensalada de espelta es una alternativa estupenda a las clásicas ensaladas de arroz o pasta: fresca, sabrosa y perfecta para preparar con antelación durante los meses más cálidos.

En esta receta combinamos la espelta en grano con guisantes, judías verdes, aceitunas verdes y negras, queso Emmental y unas lascas de Grana Padano. El resultado es una ensalada de cereales muy completa, con diferentes texturas y un condimento sencillísimo a base de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.

Puedes servirla fría, aunque personalmente prefiero dejarla unos minutos fuera del frigorífico antes de llevarla a la mesa. A temperatura ambiente se aprecian mucho mejor el sabor de los quesos, las verduras y el aceite de oliva.

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Ingredientes

Ingredientes principales

Equipo

  • Olla
  • Colador
  • Tabla de cortar
  • Bol

Vídeo

Instrucciones

1

Cocinamos la espelta

Si el tipo de espelta que utilizamos requiere remojo, la dejamos previamente en agua durante el tiempo indicado por el fabricante y después la escurrimos.

Ponemos abundante agua a hervir, añadimos sal y cocemos la espelta en grano siguiendo las indicaciones del envase, hasta que esté tierna pero conserve una textura agradable al morder.

Como orientación, muchas variedades pueden necesitar alrededor de 20–30 minutos, aunque el tiempo puede variar considerablemente dependiendo del producto y de si ha estado previamente en remojo.

Una vez cocida, la escurrimos muy bien y la extendemos en una fuente o recipiente amplio para que pierda más rápidamente el exceso de calor.

2
cortar judias verdes

Preparamos las verduras

Mientras se cocina la espelta, lavamos las judías verdes, eliminamos los extremos y las cortamos en trozos de aproximadamente 2–3 cm.

Las cocemos en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernas pero todavía ligeramente firmes.

Hacia el final de la cocción añadimos los guisantes congelados, que necesitarán solamente unos pocos minutos.

Escurrimos bien las verduras y dejamos que se templen.

3

Preparamos los quesos

Cortamos el Emmental en dados pequeños, procurando que tengan un tamaño cómodo para comer junto con la espelta y las verduras.

Con un cuchillo o un pelador preparamos unas lascas de Grana Padano, que añadiremos al final para conservar mejor su textura.

4

Montamos la ensalada de espelta

Ponemos la espelta ya templada en un bol grande y añadimos los guisantes, las judías verdes, las aceitunas verdes, las aceitunas negras y los dados de Emmental.

Condimentamos con el aceite de oliva virgen extra y un poco de pimienta negra recién molida.

Mezclamos cuidadosamente y probamos antes de añadir sal, ya que las aceitunas y los quesos aportan bastante sabor.

5
Ensalada de espelta a la italiana

Terminamos incorporando las lascas de Grana Padano.

Podemos servir nuestra ensalada de espelta inmediatamente, todavía a temperatura ambiente, o dejarla reposar en el frigorífico para disfrutarla fría.

Trucos y consejos

Comprueba siempre el tipo de espelta

La espelta en grano puede comercializarse con diferentes grados de procesamiento y esto influye directamente en el remojo y el tiempo de cocción.

Por eso, más que establecer un tiempo universal, recomiendo comprobar siempre las instrucciones indicadas en el envase. Algunas variedades pueden cocinarse directamente, mientras que otras pueden beneficiarse de un remojo previo y necesitar una cocción más larga.

No cocines demasiado las verduras

Las judías verdes deben quedar cocidas pero conservar todavía una textura agradable. Los guisantes congelados necesitan muy pocos minutos, por lo que los añadimos hacia el final.

Así evitaremos encontrarnos verduras excesivamente blandas dentro de la ensalada.

Deja templar la espelta antes de añadir el queso

Una vez cocida, escurrimos muy bien la espelta y dejamos que pierda el exceso de calor antes de incorporar el Emmental.

No necesitamos enfriarla completamente bajo el agua: queremos eliminar el calor excesivo sin lavar innecesariamente el cereal después de cocinarlo.

No abuses del condimento

Esta ensalada ya tiene ingredientes bastante sabrosos, especialmente las aceitunas y los dos quesos. Por eso utilizamos un aliño muy sencillo: aceite de oliva virgen extra, sal y un poco de pimienta negra.

Prueba siempre la ensalada antes de añadir más sal.

Tip del chef

Si preparas esta ensalada con antelación, no la sirvas directamente del frigorífico. Déjala 15–20 minutos a temperatura ambiente y prueba nuevamente el condimento antes de llevarla a la mesa.

La espelta tiende a absorber parte del aliño durante el reposo, así que puedes reservar una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen extra y añadirla justo antes de servir.

Y recuerda que el tiempo de cocción de la espelta puede cambiar bastante de un producto a otro. El grano debe quedar tierno, pero no deshecho: en una ensalada queremos conservar una ligera consistencia al morder.

La ensalada de espelta se conserva en un recipiente hermético en el frigorífico durante 2–3 días.

Si sabemos que vamos a prepararla con antelación, podemos reservar una pequeña parte del aceite y añadirla justo antes de servir.

No recomiendo congelarla: aunque la espelta cocida puede congelarse, las verduras y los quesos de esta ensalada perderían parte de su textura después de la descongelación.

Preguntas y respuestas

Depende del producto. La espelta en grano puede encontrarse con distintos grados de procesamiento. Algunas variedades pueden cocinarse directamente, mientras que otras requieren o se benefician de un remojo previo.

Por eso, en esta receta recomiendo seguir las indicaciones del fabricante en lugar de establecer un tiempo de remojo obligatorio.

El tiempo depende del tipo de espelta y de su procesamiento. Como referencia, algunas variedades pueden estar listas en aproximadamente 20–30 minutos, mientras que los granos menos procesados pueden necesitar bastante más tiempo.

La mejor referencia será siempre el tiempo indicado en el envase y la textura del grano durante la cocción.

Sí. Es una receta especialmente adecuada para preparar con algunas horas de antelación.

Consérvala bien tapada en el frigorífico y déjala unos minutos a temperatura ambiente antes de servirla. Si parece un poco seca, añade un pequeño chorrito de aceite de oliva virgen extra y vuelve a mezclar.

Sí. Puedes utilizar otro queso semiblando que pueda cortarse en dados y que tenga un sabor no excesivamente intenso.

Un queso italiano joven o un pecorino suave pueden ser buenas alternativas. En esta receta utilizamos Emmental porque su sabor delicado combina muy bien con las verduras, las aceitunas y la espelta.

Sí. Puede comerse tanto fría como a temperatura ambiente.

Personalmente recomiendo no servirla excesivamente fría: dejando que pierda durante unos minutos el frío del frigorífico podremos apreciar mejor los sabores de los quesos, las verduras y el aceite de oliva.

La espelta combina muy bien con verduras, legumbres, quesos y muchos otros ingredientes mediterráneos. En esta receta utilizamos guisantes, judías verdes, aceitunas verdes y negras, Emmental y Grana Padano.

A partir de esta base puedes adaptarla a los ingredientes de temporada, aunque recomiendo no añadir demasiados elementos diferentes para mantener una ensalada equilibrada.

4.7 /5
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